martes, 25 de julio de 2017

BABAS DE CARACOL







BABAS DE CARACOL


Salgo al mundo a hurtadillas
y me dirijo a aquella carretera
donde doy muerte a miles de babosas.
La calma de la lluvia en movimiento,
de un río de bombillas
que explotan en mi oído,
me hace sentir de golpe el peso de la muerte,
el miedo de las manos que lapidan.

Es mi coche un verdugo
-asonancia cercada de asonancia-
que aplasta la espiral en donde habito,
la que me hace volver
entre los brazos firmes de mi amante
a negar a la noche sus crujidos,
a esconder el cadáver
de un hombre que se hunde entre mis dedos.






lunes, 20 de febrero de 2017

IN EXTREMIS CON ACEITE DE SÉSAMO






Permite esta propuesta culinaria
mientras llueve ahí afuera.
Así que ponte cómoda
y déjate llevar por la astuta templanza
de un risotto con trufas,
del arroz que se entrega al almidón.
Seré tu depravado cocinero
hasta dar con la tasa perfecta
que eriza tus pezones,
y concede a tus labios
la espuma dirigida hacia el punto de nieve.
Para que estos manjares viajen hasta tu ombligo
y mi veneno mude al entrar en tu cuerpo
haré un maridaje de vinagre e hinojo
con virutas de dermis de naranja
y lo derramaré en migas de atún fresco
esperando en los ojos el misterio
de un código cifrado hacia tu cama.
Según el plan in extremis
el granate de un pesto
desatará las riendas de la sangre
y untará el delantal de corazones
inmunes al jabón y al avance del tiempo.
De postre pedirás chocolate en texturas
con lágrimas de menta entre dos cucharillas.
Me buscarás en cada pedazo derretido,
en la lengua que limpia entre las comisuras
e irrumpiré en tu mar
como el dios que codicia una oración
macerada en almíbar.





viernes, 16 de diciembre de 2016

TENDERETES








Hoy mi viaje se instala en la ropa tendida,

en la blanca almajara de sábanas al sol

que en los balcones pálidos ocultan

la paz de una mujer tras los visillos.

Tentadas por la química,

dos braguitas se abrazan entre el viento

y callan un amor que desnudaron,

un atlas dibujado de belleza.

La talla de las sombras

con patria en los terrados.



Tenderetes de otoño

que embalsaman con trapos

el orden de este mundo,

ese rumor inquieto

que ventea el olor

de la última derrota.








miércoles, 26 de octubre de 2016

PASTO DEL FUEGO









Negocié con el fuego aquella despedida.
Como cruces perdidas en el bosque
se mezclaron domingos, ternuras y posdatas,
hasta que el fuego hizo su trabajo
dejando frases sueltas,
devorando al deseo bien lamido.
El papel hibernado en el cajón
dio largas a la quema,
ahogada por estiércol
nacido de palabras desgastadas.
En pie, sobre la cumbre de la fiebre
incendié la lealtad de mis cartas de amor,
las palabras con manchas de café
y la herida de algún corazón traspasado.
Las frases mendigaban rompeolas,
una racha de lágrimas,
un viento desvestido
capaz de sofocar al papel repudiado,
inmerso en el combate
que convierte a una carta de amor
en otro salvavidas que esquivar.





sábado, 30 de julio de 2016

DE BARRO











Nunca tires los trozos

del jarrón que rompiste.

El dolor tiene cura

si juntas bien las piezas.




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jueves, 26 de mayo de 2016

HEREDEROS DE LA BASURA









Poema perteneciente a la antología "Poesía ante la

represión"


Un cuerpo de piano,
ochenta y ocho teclas:
treinta y seis piezas negras
y cincuenta y dos blancas.
El mismo diapasón que compartir
con raíces profundas en el centro del pecho.





Levanta la cabeza por una puta vez


y contempla el perfil sombrío de la calle.


Echa un vistazo a aquellos a los que das la espalda.

Los ignorados, solos, retraídos, aquellos

 a quienes cierras siempre las fronteras.

Almas en liza, mudas, ninguneadas, curvas.

Que arrastrando los pies por las aceras

sufren nuestras limosnas

inmersos en su mundo de cartón.

Con la cabeza gacha, la mirada perdida,

zaheridos y apartados en el ángulo muerto,

donde nadie les presta un soplo de favor.

Venzamos lo que nunca podremos olvidar.

Que repique el piano de nuestra alma,

la música que a todos hace afines.

Serán ochenta y ocho las teclas a poseer

ochenta y ocho voces al unísono

ochenta y ocho metas que batir

con la sola intención

de aliviar su lamento resignado,

 la desnudez que duerme en sus ropajes.

Somos el resultado de la suma

de cien mil agujeros, negros y derretidos,

ellos en nuestro error,

quizás son los hombres de espíritu más libre,

los que cuando les pica, tienen la valentía

de rascarse los huevos.




Al pueblo sirio










domingo, 10 de enero de 2016

VENDAS DE FUEGO








Te prometo un invierno de amapolas,
de relojes en cinta de tiempo moldeable.
Encenderemos lumbre en cada habitación,
en todos los roperos.
Las llamas darán luz a lo escondido
y entre ascuas y brasas arderá
la corpulenta esencia de los días.

Antes que el sueño triunfe,
haremos una cura con el fuego
negando la cuaresma de la carne.
Con murmullo de besos pondremos en acción
al amor masturbado por todo nuestra dermis
aprendiendo a morir bajo cada conquista.

Creo que voy a cambiar la flor de mi promesa,
tal vez haya forzado el misticismo
que germina al deseo entre las ingles.
Te prometo la brisa sin cumplidos
de un campo humedecido de caléndulas
por si las amapolas duermen en el invierno
el calor fecundado de mañana.